Esta es la historia de nuestro viaje a cuatro territorios, cuatro productos y cuatro comunidades que decidieron contar su propia historia.
Hay productos que llegan a una feria con etiqueta, precio y ficha técnica. Y hay otros que llegan cargando un bosque entero, una lengua, una forma de cosechar sin talar y el trabajo paciente de muchas familias que tienen la expectativa de salir adelante. Durante los últimos tres meses tuvimos el privilegio de trabajar con los segundos.
Y la realidad es que no sabíamos casi nada de ellos. No sabíamos qué era el choibá. No sabíamos que existía una palma amarga con la que el pueblo Zenú techa sus casas desde hace generaciones, ni que del fruto del seje se prensa un aceite que las abuelas de la Orinoquía usan para la tos. No sabíamos que en el Darién hay mujeres que tejen la fibra de wérregue con una paciencia que se mide en semanas por pieza y narra distintas historias.
La misión
Entre julio y septiembre de 2026, junto a Fondo Acción, acompañamos a cuatro comunidades que hacen parte de una iniciativa para promover los productos del bosque como una alternativa frente a la deforestación. La idea es tan simple como poderosa: si el bosque en pie genera sustento, el bosque se cuida.
Nuestra tarea era ayudar a que esos productos encontraran su lugar en el mercado. Construir sus marcas, entregarles herramientas para comunicarse y vender, y acompañarlas en el camino de proteger sus nombres ante la Superintendencia de Industria y Comercio, para que lo que construyeron sea legalmente suyo.
Lo que encontramos fueron comunidades con enormes ganas de salir adelante. Comunidades donde la señal llega a ratos, donde una reunión virtual puede caerse tres veces, donde pocos habían oído hablar de un manual de marca. Y aun así, cada una estuvo ahí, a su tiempo y a su manera, dispuestos a aprender, a preguntar, a corregirnos y a decidir.
Bioseje: del estante de barrio al clean beauty
Frasco de ámbar del aceite de Seje en la región sin brandear.
En la Región Orinoquía, la comunidad de Caño Viviano, del pueblo Piratapuyo en Cumaribo, tenía entre las manos un tesoro que se vendía como remedio casero en tiendas de barrio: el aceite de seje.
Juntos lo miramos de otra manera. Un aceite 100% natural, prensado en frío, sin químicos, cosechado a mano y sin tumbar un solo árbol. Eso, en el lenguaje del mercado actual, se llama cosmética consciente. Así nació Bioseje y su sérum PATAWÁ, una marca creada desde cero que hoy tiene la identidad, el discurso y las herramientas para pararse en la categoría de clean beauty y conversar de tú a tú con las grandes marcas de cosmética natural del país.
Adaptación para redes sociales con la marca Bioseje ya realizada.
La diferencia es que Bioseje tiene algo que ninguna de ellas puede copiar: un territorio, una lengua y una cosmovisión de equilibrio con la naturaleza.
Choibalate: mirar el origen con otros ojos
Almendros de Choibá
En la Región Andina, la Asociación Intercultural por la Gente y los Bosques de San Lucas, en El Bagre, ya tenía una marca con camino recorrido, CHOIBALATE, y un lema que lo dice todo: "Del bosque a la mesa".
Nuestro aporte fue ampliar la mirada sobre el producto desde su origen y su forma de comunicarse al mercado más efectivo. La almendra de choibá es un fruto silvestre y escaso, y su harina pura tiene un potencial que va mucho más allá de la bebida tradicional, tiene rasgos nutricionales y texturas que otros frutos secos envidian.
Choibarina: Harina 100% de choibá generada por Pipe Toro SAS
Por lo que la llevamos a la conversación de la alta cocina y la pastelería, donde los chefs buscan precisamente eso: ingredientes raros, con historia y con carácter. Un ingrediente excepcional del bosque colombiano, con un valor que ninguna harina genérica puede igualar.
Cuando el producto se mira distinto
El seje y el choibá nos dejaron una misma lección. Ninguno de los dos necesitaba cambiar lo que era; lo que necesitaba cambiar era la forma en que cada región lo percibía, y por ende, como lo comunicaba.
Un aceite que dormía en el estante de una tienda de barrio y una almendra que se diluía en una bebida tradicional tenían, desde siempre, el valor comercial, cultural y social del bosque, de las manos de quienes los cosechan y los saberes que los acompañan. Nuestro trabajo fue ayudar a nombrarlo, a contarlo y a ponerlo frente a quienes sabrán apreciarlo. Porque a veces transformar un producto no es inventarle algo nuevo, sino atreverse a escuchar a fondo y contar todo lo que ya es.
Y el viaje apenas va a la mitad. En la próxima entrega viajamos al Pacífico y al Caribe, donde setenta mujeres tejen futuro con la fibra de wérregue y el pueblo Zenú convierte la palma amarga en un techo que cuenta de dónde viene.
¿Quieres conocer más de lo que hicimos con Fondo Acción, Seje y Choibá?
Publicista de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. Después de pasar por grandes agencias multinacionales decidió transmitir en el 2009 su visión de las comunicaciones de marca a través de una compañía propia. Desde ese momento, ha sido responsable por la estrategia de comunicaciones de marcas tan importantes como: Fogafín, Café de Colombia, Juan Valdez Café, 3M, La Cámara de Comercio de Bogotá, Reprotec Centro de Fertilidad, entre muchas más. Actualmente su compañía se enfoca en crear modelos de relacionamiento para las marcas, mejorando los sistemas de comunicación y ventas.